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viernes, 29 de agosto de 2008

Notas inconclusas




Obra del artista cubano, Roberto Fabelo.








golpeamos con los nudillos en la ventana

y la tempestad se estrella contra la acera

calla

niega la soledad / anula



nos paramos en el cuadrante

sacamos las llaves

y nos dejamos caer abismalmente



hay zócalos que esconden

esa persona plural / única / corrosiva (a veces)

ese nosotros de modestia

que nadie encuentra



entonces cierro la puerta ((nave-de-silencios))

y tropiezo con el ordenador paciente



su pantalla oscura muta /

emite señales imprecatorias

amaga con dejarse tocar

consigue que le observe de reojo

(demudado el rostro)



ahora no quiero penitencias

sólo el recuerdo de algunas notas inconclusas

que alguien no mereció.



Trabajo de creación colectiva

Paula Varela

Juan Carlos Rivera

sábado, 26 de julio de 2008

Metáfora con esquinas ruidosas





Obra de la artista brasileña, Tarsila do Amaral.











Río de Janeiro, diciembre de l997.

"el mundo es el segundo término
de una metáfora incompleta,"
Quinta poesía vertical, de Roberto Juarroz, l974



Aquí empieza la sima, el cuesta abajo

la "metáfora incompleta" que construimos

buscando calles y sitios para recuerdos añejos

y un camino bajo el agua que nos desnude las manos.

Coleccionamos encuentros en esquinas ruidosas

con gentes desconocidas y olores dulzones a frutas prohibidas

entre los hombres.

Esta ciudad es una paradoja, un lugar para huir y perderse

por siempre entre paredones de morros somnolientos

desde donde bajan asombrados los amantes con caras

de rito trasnochado y miradas de sitios inconquistables,

diciendo palabras que curan la modorra y desenterrando lenguajes

de poemas que no escriben por temor a que se los lleve el viento.

Río, infinito fuego artificial húmedo con hierbas celestes y enredaderas

en los balcones/saoco carioca para empalagar el alma y

extraviar zapatos en la arena .

Tienes el don del embrujo, de la mirada tibia y el sexo salvaje.

Sólo que tu mar llueve como un murmullo lento del que no se vuelve

y tu angustia es sólo un ave pasajera que jamás encuentra el horizonte.

lunes, 21 de abril de 2008

Un lugar en este mundo.



Obra del pintor cubano, Roberto Fabelo.









“(...) en un lugar arcaico y sin orillas”.
De Juan José Saer, en El arte de narrar



Silencio se quiebran los horcones carcomidos por la humeda
prolifera el musgo verdinegro de la soñolienta despedida.
Los párpados caen como el telón roto de un desaparecido
circo de barrio
donde el león fue muerto en combate y terminó en las fauces
del payaso/
allí donde la explosión hizo añicos los trapecios de la retina
y cierto olor a muerte se hospedó en el umbral de nuestra carpa.
El azar, esa desnudez de agua mansa para saciar nuestras sequedades
busca su resquicio dentro de la casa vacía./ desciende las escaleras
y se pega a la bóveda del techo/ se apaga el fuego del hogar sin leñas
de la sala.
La pereza desciende por las paredes despertando a los ruidos
que deslumbran por su decantada precisión.
Inocentemente se crucifica la tarde / deja su lugar en el zaguán, donde
el viento bate el tedio de la aldaba sorda y herrumbrosa.
Después tan sólo el paraíso/ un estrépito de vidrios rotos/ cabezas
envejecidas en pasadas primaveras / reuniones que se
prolongan sin acuerdo alguno/ desarmaderos de autos que ya no van a
sitio alguno.
La luz atenazada por la limosna de los que no encuentran su lugar
en este mundo.

viernes, 18 de abril de 2008

Inacción en el establo semivacío









Obra del pintor cubano, Roberto Fabelo.










“(...) esperando cada día, cada noche, esa otra luz
que no vigila la persecución de algún objeto”.
Reina María Rodríguez, en Violet Island




Me engullo la codicia y el ruido del agua que dejaron mis padres
sobre la mesa/ me trago hasta la última palabra que no dijeron/ aquel
error de cálculo cuando mi madre ovulaba sin guantes blancos/ ademanes y explosiones de un quinqué que encendió a destiempo./ Lo mastico todo/ hasta el polvo de mis muertos y el alquitrán en mis narices./ Ya no tengo tiempo para tanto drama aburrido/ para tanta aparición inmóvil que me ronda/ Todo se cuece y se hace pensamiento/ náusea que no cesa/ rebuznar de campana justo a la hora suicida/ sexto piso con balcón indiferente./ Vuelvo a la esquina a buscar nuevos brotes y sólo encuentro un sexo improbable/ agujero de establo semivacío/ migas que alguien esparció cuando la liviandad se volvía tedio./ Estoy desnudo frente a la cruz, cae la piedra y se comienza a cerrar el nudo sobre mi cuello. /Amanece en la región antigua y todo huele a toalla húmeda/ a pupila seca/ a oxígeno impuro en un retablo que nunca ha llegado a parecerme ajeno./ Los párpados legañosos intentan limpiar mis suciedades/ comen de mi alimento con impúdicos gestos de hambre insatisfecho/
me corroen por dentro las asperezas/ rinden culto a un cuerpo que cambió y acumuló adiposidades para siempre./ El tiempo es fusilado sin juicios sumarísimos/ es el arte de una legalidad que clava su aguijón entre las carnes de los vivos./ Lo improbable vuelve a ser ecuación segura/ anhelo de paraíso cercenado por la vida./ Mientras tanto, yo sigo allí, en la mesa abandonado a la inacción/ al desdén de la pesada puerta/ simulando tanta delicia que atraviesa mis entrañas/alimentándome de las migas dejadas por los otros.


Hoy en Buenos Aires.