lunes, 17 de marzo de 2008

Como el avestruz






Obra de la pintora cubana Zaida del Rìo





Entonces recogí tu voz equivocada
y la saqué de mis bolsillos hecho jirones,
"los pactos de amor son como artimañas de
suicidas", recuerdo que dijiste.
Yo sólo atiné a dar
el gran portazo y echarme agua sobre la cara.
Lo que pasa es que ya nadie quiere hacer de oveja.
pues de lobos estamos extraviados, recuerdo que pensé
y me puse mi máscara diluviana para comenzar de nuevo.
Si viniera de nuevo por ti elegiría una calle menos
solitaria
donde perderme, y quizás otro balcón sin grandes lunas
y una música más ruidosa para no mirarte a los ojos.
Hemos compartido tantos sinsabores que empiezo a temerle
a la indiferencia.
aburrido de tanto golpe bajo y ventanas donde algunos
se asoman a ovillar su calma.
Dios es un mentiroso con clavos en las manos
y postales de colores para engatuzar a los traidores,
mientras yo comienzo a remar a favor de la corriente,
ya no me ato a puerto alguno (nunca lo hice).
Perdóname, empiezo a darle la razón a aquel orate que
predijo que "el recuerdo sigue siendo un avestruz inteligente.
aunque guste meter la cabeza en el olvido".