miércoles, 27 de mayo de 2009

Catalejo con sabor a sed en mar incierta





Obra del artista cubano Manuel Mendive.






“ Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar, al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio”.

Peces de ciudad, de Joaquín Sabina.


Alguien sigue intentando unir sus retazos en nosotros,
sus jirones de eternidad chamuscados por un fuego que no cesa, que busca
el paisaje perdido dentro de un catalejo que cierto niño-lúdico
mira con la curiosidad de querer retener en tierra de nadie.
¿Quién se acuclilla dentro de mí? ¿Hasta dónde emigra conmigo?
¿Quién se recuesta sobre sus victorias peregrinas en la pared de brumas
de mis lóbregos huesos y tras los párpados doloridos?
¿Quién esconde su mirada de rehén en noche desconocida
por senderos de zarzas? ¿Hasta dónde quiere llegar?
¿Quién escribe sus secretos desprendidos como una bocanada
extranjera e intenta vanamente dejar sus sedimentos de velero fantasma
en noche de mar con promesa de muerte?
¿Por qué profundiza tanto si sólo le quedan restos...
cascajos, ilusorias memorias?
Desde adentro de mis carnes se apuntalan espejos y señales
que ya ni intento transcribir... poco importa, me he pasado la vida
descodificando los discursos vanos de los otros/
buscando islas naufragas para el retiro forzoso,
como un noticiero de guerra después de la batalla,
como salir al encuentro de alguien que no llega...
cual noche cortada con sabor a sed,
(en mala versión insomne).
Todo se cuece y calcina dentro mío, evapora sus sedimentos
y sube, se difumina
entre nombres secretos y catedrales que nunca pisaré.
Las aguas crecen, se desparraman, revientan de gozo
y yo sigo sin entender nada, sin querer interpretar
las vetustas orgías como olas/ los largos bostezos como olas
las raras alucinaciones como olas/ los pétreos islotes como olas.
Allá detrás, sobre las planicies y colinas de mi tierra se escabulle
(un espectáculo de inmolaciones)
que deja a la intemperie maleficios y cegueras
alucinaciones eternas/ eternos escombros
perdurables lutos/ perennes precipicios/ sempiternos centelleos
como duros pedazos que nadie podrá volver a unificar
(eternamente).
Una escalera insondable extravía sus rutas y repliega
sus sombras hasta la última morada,
aquel gran portón que no quiero abrir por temor al juicio final.
Estoy predestinado para mejores momentos/ para traspasar la niebla
aunque siga tropezando con el pedrusco de siempre
aunque pierda los dientes y la piel en la caída
y tan sólo me queden vientos y manos desertoras/ mutiladas reliquias,
retazos de eternidad con fechas de mordazas y miopías.

27, mayo 2009. Frío húmedo, que paraliza.

jueves, 21 de mayo de 2009

Curso sobre Géneros de Opiniòn o Gèneros "Pensantes".



Obra del pintor cubano Roberto Fabelo.




Los géneros de opinión o “géneros pensantes”: Talón de Aquiles del periodismo latinoamericano.

Profesor: Lic. Juan Carlos Rivera Quintana.
Se impartirà en la Escuela de Periodismo Círculo de la Prensa.(Perù 358, Capital Federal, para màs informaciòn llamar al telèfono de dicha instituciòn: 4334-5908./4334-5981. Horario: Martes, a partir del 26 de mayo de 2009, durante ocho encuentros, de 18:00 horas a 20 horas. Ya se dio una clase introductoria para conocer a los alumnos, pero hay vacantes.


Objetivos:

1-que sepan aplicar los recursos expresivos a la hora de la redacción periodística de los géneros de opinión. Además que puedan aplicar resortes y técnicas para narrar, describir situaciones, comentar y argumentar, interpretar para construir estos géneros periodísticos.
2- que se adentren en la obra de destacados periodistas que trabajan la opinión y el análisis en América latina por medio del examen de sus trabajos periodísticos en la prensa gráfica.
3-que aprendan a utilizar un lenguaje y una escritura coherente y fluida en el abordaje de estos géneros.
4-que puedan manifestar emociones frente al hecho de la lectura y la redacción periodística de estos géneros de opinión.
5- que profundicen el Proceso de la Comunicación de los géneros de opinión como un proceso de construcción de sentidos.
6- que puedan diferenciar los géneros periodísticos de opinión y profundicen en las fuentes de información posibles para recabar datos para sus trabajos. Los estilos que precisan y los tonos.

Contenidos:

1-Los géneros de opinión o “géneros pensantes”, también conocidos como interpretativos: editorial; comentario; artículo de fondo o de opinión; reseña; crítica y la crónica. La argumentación, la exposición como recursos expresivos. El uso de las fuentes primarias y secundarias en estos géneros. Los resortes persuasivos. La lógica argumentativa. La polémica y la responsabilidad ética en estos casos. La raíz informativa de estos géneros.

2-El editorial o el periodismo “por encargo”. El punto de vista institucional del medio para el que se escribe. Su tono protocolar, comedido, austero y casi anónimo. Su estructura: fase informativa, interpretativa y deliberativa o conclusiva. Tratamiento especial en los diarios en cuanto a ubicación, paginación y diagramación. El “nosotros mayestático” de su estilo.

3-La crítica cultural: un texto en sí mismo, un acto creativo, integrado al discurso reflexivo. El arte de juzgar al otro/a. Sus características y estructuras posibles. La personal estimativa y la verdad como construcción en una crítica periodística; su rol como instrumento educador, informador y el entretenimiento. Análisis y síntesis, la competencia del crítico, la ambigüedad de su formación, sus herramientas teóricas. La opinión pública. ¿Emocionar al lector con subjetividades? La calidad literaria de la crítica y la independencia de criterios. La crítica cinematográfica, la literaria y la crítica deportiva.

4-El comentario, un texto argumentativo con un tono más coloquial y popular. El uso de la ironía, la sorna, los proverbios y otros recursos discursivos. Convencerse e informarse para convencer e informar al lector. Estructura y redacción. La responsabilidad con lo que se opina. Toque valorativo y orientador. El comentario político y su tono punzante, agresivo e insinuante. La ideología de quien comenta.

5-La columna, como ejercicio del comentario: la curiosa comunión, una liturgia rara con el lector. El “yo” y el ego del que escribe una columna, su prestigio intelectual, periodístico o literario, la fascinación que ejercen los columnistas. Una caracterización a tiempo. La columna analítica y la columna personal. Grandes columnistas hispanos.

6-El artículo de fondo o de opinión: su rol interpretativo, analítico y argumentativo. La libertad expresiva de la que gozan los articulistas. Prestigio y autoridad de quien redacta y se responsabiliza con lo escrito. Un grado superior de madurez profesional y responsabilidad social en este género. Convencer a los lectores. El articulista como “líder de opinión”. La investigación periodística para poder tratar un tema en este género, el conocimiento periodístico y la búsqueda de fuentes primarias y secundarias. La especialización en este género.

7-La reseña: su carácter eminentemente descriptivo. El rol de marketing de este género periodístico. Información rápida e impresionista. Estructura; diferencias y similitudes con la nota informativa. Algunos ejemplos.

8-La crónica: esa botella echada al mar, desde una isla, para que un barco que pase la encuentre y lea el mensaje. Sus posibilidades narrativas. Límites y desbordes entre la literatura y el periodismo en este género tan particular y difícil. El mestizaje por naturaleza de la crónica y los recursos expresivos del periodista. Las impresiones personales. Su estilo evocativo, emotivo. Su raíz informativa. Estructuras y redacción. Grandes cronistas latinoamericanos. De García Márquez a Roberto Arlt y sus aguafuertes porteños.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Homenaje a un grande que se nos fue, para seguir viviendo




Obra del pintor cubano Garcìa Peña


No te salves

Poema de Mario Benedetti (1920-mayo 2009).



No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca

no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Desde la rambla de Montevideo, triste, un homenaje también para aquellos que dejaron "caer (un dìa)los pàrpados pesados como juicio".

sábado, 25 de abril de 2009





"Peces de Ciudad", interpretada por Ana Belén.

lunes, 20 de abril de 2009

Peaje para “difuminar” islas




Obra del artista cubano, Agustìn Bejarano.


“Más no hagas con prisas tu camino/ mejor será que
dure muchos años,/ que llegues, ya viejo, a la pequeña aldea”
“Itaca”, de Konstantínos Kavafis,


Ellos golpean la puerta, la tiran abajo inclementemente
las ráfagas huracanadas se cuelan por dentro de la casa paterna
(y lo tumban todo a su paso sin pedir permiso)
se despedazan los altares y los santos desnudos y tibios
caen sin quebrarse/ rodeados de un vaho a aguardiente/
a caña de azùcar, a hojas quemadas de tabaco, a palo de monte
observo cómo los funcionarios miran con recelo el álbum de la infancia,
los pocos juguetes que mi madre alcanzaba a comprar los dìas de reyes/
las pocas cartas que llegaban de mis tìos en el Norte,
los sellos de correos usados que yo coleccionaba para sentirme extranjero;
despedazan mi pasaporte (siempre lo hacen, es un mètodo)
terminan por lanzarlo a los tiburones,
“pequeños privilegios” de vivir rodeado de mar
de acertijos que ya nadie intenta descifrar /de canciones revolucionarias
que conminan al combate, cuando la guerra siempre està anunciada
y los enemigos siempre pueden llegar, pero nunca se personan y sòlo
mandan a sus emisarios.
¿Será que olvidè pagar mi cuota de peaje patrio y estoy en mora?
Mi encerrona insular siempre funciona
para aquellos casos en que la libertad se convierte
en un viaje-escapatoria/estampida de emergencia,
en un permiso de salida, oración dicha de rodillas
(antes de la partida)
mirando aquellos ojos de madre desde la reja de casa, esa clarividencia
que recrimina pero termina perdonando cuando ya poco se puede hacer
....más que huir o cerrar los ojos para siempre.
Afuera alguien grita el Himno Nacional y recita poemas de José Martí
pero yo sigo sin prestar atención/ los cánticos de alabanza me hartaron/
siempre recelé de las voces altisonantes y afinadas
imprudentemente monocordes.
Entonces empiezo a enterrar lo poco que me queda, lo superfluo que me rodea
la mordacidad de los mensajes que escucho en mi contestador
los dobles discursos, que cada día se me atragantan más en el gaznate.
Adentro, rebano a cuchillo mi carne, la macero con vinagre y sal
y escucho un viejo bolero-antìdoto que “me salve la vida y me cierre la herida”,
(si es que pudiera hacerlo... como si fuera tan fàcil)
adónde me refugiaré esta vez si ya no tengo tiempo para otra escapada a tiempo,
mis padres partieron y quedé exhausto,
(demasiada Padrenuestro-vano sin conseguir los tres deseos)/
Ante la casa sólo queda la polvareda de tierra roja
el hollín-estropicio que ciega, la muerte
y aquella foto familiar en el living que ya nadie recordará.
Efigie esperanza---tatuaje pegado a las retinas decoloridas
diferendo que no cesa---atavismos centenarios que perduran...
islote difuso que navega a la deriva con temor al naufragio
sabiendo que es el naufragio lo ùnico que existe màs allà de sus costas.
Aún mi perro ladra con ira e intenta huir como todos (todos se fueron ya)
pero no me quita los ojos de encima/
otra ausencia fingida me volverá a llevar al lugar del comienzo/
aquella casita-islote en La Lisa que yace dormida a la intemperie,
cerca de un yate remoto que mi padre agujereò
y dejó podrir en el mar para que no se lo quitaran
con un rotulo en su proa, que decìa: "Iraida", fantasma que
ahora volverá a hacerse a la mar con siete meses de embarazo
para seguir llegando al sitio equivocado
-sin que nada quede –.

20 abril, 2009; Buenos Aires-desde el ático.

Ceguera apodada Patria




Obra del pintor cubano, Cundo Bermúdez



”Yo no soy yo/.Soy este (…)/el que calla sereno
cuando hablo/el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera”.

“Ese”, de Juan Ramón Jiménez


Todavía se hunden mis manos en aquel revoltijo de tierra
(con sequedad de vendavales y abanicos sieterrayos)
apodado Patria/
apenas recorren gota a gota cada frontera, allí donde el
aneurisma azul
fue degenerando hasta transmutarse en río Quibú/
rancio miasma plagado del destierro de las malaventuras/
costurerito sepia con tufo de animosidades baratas,
donde apiñar los antagonismos de este mundo
país buzón, cuna telúrica, país simulación, cuna demarcación.
Todo ha comenzado a descomponerse dentro de mí
como aquella calesita pobre de la infancia
donde los caballos habían extraviado la mirada
pues entonces ya había muerto el tiempo
de las lisonjas y las vanidades/
y un caballo de yeso era tan sólo eso, una bestia inerte
que daba vueltas cansinas sobre una plataforma sin magia.
Era tan sólo una tendencia al boicot- vocación-infantil
para el instante de las pañoletas y los juegos
y yo me sentía histerectomizado, rebanado a cuchillo
expulsado del paraíso
y sin derecho a réplica. Ese sí era yo. Pero me hicieron
creer día a día/minuto a minuto que los infieles
(deberíamos arder en la pira)
con un vago olor a apetencias chamuscadas
que el ventarrón no alcanzaba a lanzar fuera de
sus límites por temor a una estampida infinita.
Venía de robármelo todo (o mejor, de pedirlo prestado):
la hamaca del kindergarten que daba rienda suelta
a mis deseos de ser ave para no retornar nunca más
a cierto punto del horizonte que llamaron utopía
(u hombre nuevo guevarista)/
e intentaba olvidar aquella caja de cinco colores de pasta
(mi bandera nacional sòlo tenìa tres, entonces alcanzaba)
que desataba mis ínfulas de pintor de concursos,
cuando realmente lo que quería era afear la realidad
difuminarla tras una niebla color relámpago
que lo arrancara todo de raíz sin posibilidad de retoño.
Después era sólo mi ceguera en el agua de esos ojos,
que fugitivos y oscuros iban camino a ningún punto
antes que comenzara a anochecer.

miércoles, 15 de abril de 2009

Los Sábalos: Cuando el río suena.... música trae




El grupo musical "Los Sàbalos", durante una producciòn fotogràfica en el Patio del Cabildo, en Buenos Aires,


Pequeños avatares de un sexteto que ha hecho de su existencia artística una razón de homenaje ferviente a la divulgación del son tradicional cubano.


Por: Juan Carlos Rivera Quintana

Dice un viejo adagio popular español: “cuando el río sueña, es porque aguas trae”. Y es que estos artistas, llegados de la provincia de Entre Ríos, en Argentina; Uruguay y La Habana, Cuba se encargan todos los días con su quehacer musical, al frente del septeto “Los Sábalos” de confirmar el viejo proverbio.

Comenzaron allá por el verano del año 2001, cuando decidieron juntarse un grupo de amigos con inquietudes musicales, de la provincia de Entre Ríos, la mayoría y comenzaron a hacer música popular folclórica latinoamericana, de Argentina, Brasil, algunas cumbias colombianas, algunos intentos de hacer sones cubanos y empezaron a compilar y escuchar mucha música tradicional, proveniente de esas regiones. De esa manera fueron armando el grupo y definiendo sus verdaderas inquietudes interpretativas, poniendo énfasis, sobre todo, en la parte instrumental.

Un sexteto de “cinco”

Cuando buscaban el nombre para el septeto, con el que querían homenajear a la provincia entrerriana, se les ocurrió llamarle “Los Sábalos”, como un pez muy consumido y pescado comercial y artesanalmente entre todas las poblaciones oriundas y aledañas de los estuarios del Río de La Plata y muy gustado por los habitantes de la provincia de Entre Ríos. Se conoce que el sábalo es uno de los elementos claves dentro de la cadena ictìcola de la cuenca del Plata; sus huevos y larvas son la base alimentaria de muchas otras especies, como surubíes y dorados, lo cual contribuye al equilibrio del sistema biológico. Su elevado valor comercial lo convierten en un preciado recurso económico alrededor del cual giran los intereses turísticos, sociales y ambientales pesqueros de muchas regiones. De ahí que es un pez que se ha convertido en el sustento productivo y laboral del valle argentino, en las zonas de islas, lagunas y riachos menores.

“Un buen día, en el año 2003, 2004 – comenta – Martín Halliburton, uno de los integrantes del grupo que toca el bongó y las tumbadoras, conocimos al prestigioso grupo de música tradicional cubana: “Septeto Matamoros”, que estaba de gira por nuestro país y a partir de ese momento decidimos que eso era lo que queríamos hacer: interpretar el son tradicional cubano. Les mostramos una grabación de uno de nuestros ensayos y resultó ser que hacíamos casi, sin saberlo, el mismo repertorio, que hacían ellos y nos ofrecieron apadrinarnos. Ellos venían de gira por dos meses a nuestro país y nos propusieron solidariamente pasarnos sus conocimientos musicales en la interpretación de los instrumentos, en el sentido del ritmo, los timbres y armonías, los coros, montunos y solos más autóctonos de la región oriental de isla caribeña, en la interpretación de ese género, que tiene un origen afro-caribeño-mestizo. Y las jornadas de ensayos, descargas conjuntas, montaje de voces y aprendizajes fueron muy provechosas”, cuenta nuestro interlocutor.

Para el alma divertir

Ignacio Piñeiro, el fundador, compositor e interprete originario del famoso grupo cubano: “Sexteto Nacional” solía decir: “El son es lo más sublime para el alma divertir, se debiera de morir quien por bueno no lo estime”. Y aunque era muy drástico en su propuesta, no le faltó razón al enaltecer un género que estaría asociado al porvenir y desarrollo de la música popular cubana. Los orígenes del son se remontan al siglo XIX, en el oriente cubano y ese ritmo, posteriormente, fue la cuna, la síntesis y el crisol de la música insular cubana. Sus raíces se remontan a las tonadas, cantos, lamentos y ritmos traídos a la isla caribeña por más de cien tribus africanas, que fueron sacadas a la fuerza por los españoles, en la etapa de la colonización despiadada con el fin de esclavizarles en las plantaciones de caña de azúcar, muchas fueron exterminadas literalmente pero sus ritmos quedaron y fueron transmitidos como cultura de la resistencia, de generación en generación.

De esa manera, cuentan que de una caja de bacalao con un brazo de madera cimarrona de los bosques cubanos y tres pares de cuerdas de curricán nació el tres, hoy primo de honor de la guitarra española e instrumento basal para interpretar el gustoso son; del fruto seco de la güira, con ranuras en su dura corteza se obtuvo la percusión hoy conocida como güiro; el bongó, clave en la instrumentación y armonía sonera se alcanzó de dos troncos ahuecados atados y tapados por uno de sus lados con la piel de un chivo, tensado al fuego... Pero el son no se quedó quieto y jiribilloso, saltó patios y conventillos de Santiago de Cuba, en la región oriental, y llegó a La Habana, la capital cubana, donde se estilizó, popularizó e internacionalizó, teniendo entre sus guías maestros a Ignacio Piñeiro, quien fundó el sexteto, en la década del 30, más exactamente en 1927, con casi cuarenta años de edad. En esos inicios dicho grupo tuvo como escenarios los tradicionales barrios obreros de Jesús María y Pueblo Nuevo y después alcanzó fama y relieve en Latinoamérica. El sexteto pronto derivó en septeto al incorporarle una trompeta, que le daría la gracia y la armonía que precisaba el género para llamar más la atención de los bailadores y terminar convirtiéndose en un suceso musical. Así el son, con sus estribillos, solos, claves y montunos terminó irrumpiendo en la música cubana y marcando un estilo propio, la diferencia necesaria para hacer escuela con obras como: “Cuatro palomas”; “Suavecito”; “Échale salsita”; “No juegues con los santos”, etc, todas de la autoría de Ignacio Piñeiro y Miguel Matamoros, otro de los integrantes de aquella agrupación-escuela.

De vuelta a “Los Sábalos”

Después de aquel enjundioso encuentro entre el “Septeto Matamoros” y “Los Sábalos” el formato tìmbrico y armónico del grupo cambió y según confesiones de los músicos entrerrianos “de lo que nosotros creíamos que era son tradicional cubano a lo que realmente comenzamos a tocar después de aquellas jornadas de aprendizaje e intercambios musicales había una diferencia bastante grande”.

Lo del deseo e interés de interpretar música cubana les llegó a los chicos de “Los Sábalos” por lados distintos, pero todo termina de cerrar después de la salida del primer disco de “Buena Vista Social Club”, este suceso musical internacional los acercó aún más a la investigación de las grandes leyendas de ese género. A raíz de ese fenómeno cultural se comenzaron a editar y a darse a conocer toda una serie de interpretaciones del son tradicional cubano, se produce una especie de revival, de resurgir de esa música olvidada y hasta los propios cubanos empiezan a conocer a sus músicos originándose un furor y un interés musical por ese género nunca visto, ni en los mismos comienzos del son.

“Los Sábalos”, a partir de ese instante, no dejan de hacer presentaciones y espectáculos de son tradicional cubano sistemáticamente en diferentes escenarios de Argentina y países limítrofes y se proponen poner énfasis en la instrumentación, respetando el género y sus raíces, lo cual refleja el compromiso asumido en la difusión del género. En ese momento, llegaron incluso a hacer presentaciones en Brasil, participando del Foro Social Mundial, realizado en Puerto Alegre, en el año 2005 y cuando volvieron hicieron una pequeña reestructuración del formato del grupo debido a la salida de varios músicos producto de un desgaste interno e intereses dispares, en lo musical, y comenzaron una nueva etapa, que dura hasta la actualidad. A partir de ese momento se incorpora un trompetista, de nacionalidad cubana, estudiante de un conservatorio en Buenos Aires y un guitarrista uruguayo, completando el esquema del sexteto por los instrumentos que suenan.

En reconocimiento a su labor artística y al trabajo de difusión musical de ese género en Sudamérica, “Los Sábalos” fueron invitados a participar del IX Festival Nacional de Septetos “Ignacio Piñeiro”, que se realiza todos los años en la ciudad de La Habana, Cuba, donde compartieron escenarios con las agrupaciones mas importantes de la música tradicional cubana y se presentaron en el Teatro “América”, de La Habana, en el cierre del festival, junto al Septeto Habanero, al Septeto Matamoros, a la Tanda de Guaracheros, Félix Baloy, Eugenio Rodríguez (“el Raspa”), Orestes Macias y Pichi Valdez, entre otros destacados valores musicales de la isla. Durante su estadía en la Habana se presentaron, además, en el centro nocturno el “Diablo Tun Tun”, junto a Mongo Rives y su tumbita criolla y el “Septeto Matamoros” y en la famosa “Taberna del Benny” acompañados del “Septeto Típico de Sones” y sus padrinos y mentores: el “Septeto Matamoros”.

Actualmente, “Los Sábalos” están compuestos musicalmente por el clásico esquema del son cubano: un “cuatro”, que es una guitarra de caja chica, derivada de la bandurria y el laúd, con cuatro pares de cuerdas, de ahí su denominación; una guitarra; el contrabajo (sucesor de la marímbula y la botijuela); el bongó, las maracas y la trompeta cubana, proveniente de las armonías de la música que aún se toca en los solares y conventillos habaneros y santiagueros; la clave y las tumbadoras. Dicho ensamble presenta un montaje vocal de dúos de voces a terceras y sextas.

En el año 2003 graban su primer disco, titulado: “Clásicos de Cuba”, que ya está agotado en las tiendas discográficas y en el 2006 realizan su segundo CD, que denominaron: “Hermanos”, con músicos invitados del “Septeto Matamoros”, de Cuba; un material que está aún en etapa de mezcla y edición, casi listo para salir a la venta. Dicho proyecto, más tradicional y apegado a la raíz del son, incluye canciones clásicas del grupo inicial de Miguel Matamoros, como: “La mujer de Antonio”; “Juramento”; el conocido “Chan Chan”, entre otros clásicos del son.

Entre los sueños actuales de sus integrantes, sobresale no sólo la salida del disco, sino también la posibilidad de hacer una gira, a finales de año, por España e Italia, llevando el son tradicional cubano a algunos festivales de música étnica y realizar presentaciones en alguna salseras y discotecas de esas naciones, donde se baila y enseña música cubana y tango.

El grupo está integrado por: Gustavo Kriger Anselmi, /voz prima y cuatro criollo); Martín Carrere, (contrabajo y coros); Martín Halliburton, (bongó, tumbadoras y coros); Javier Ortuñio, (guitarra y voz segunda) y Carlos Daniel Rivera Suárez; (trompeta, maracas y coros).