jueves, 20 de septiembre de 2007

Tabaquismo: Un placer que mata



Obra de la pintora Remedios Varò.



Cerca de 5 millones de personas mueren por año, en el mundo, a causa de patologías relacionadas con el consumo de tabaco. Varias iniciativas legislativas, en Argentina, intentan desterrar la publicidad de ese dañino hábito y prohibir el fumar en oficinas públicas, bares, restaurantes y transportes.

Por: Juan Carlos Rivera Quintana
De la Redacción de Ahora, la Salud


Hace algunos años escuché una campaña, en un país caribeño, contra el pernicioso hábito de fumar que decía: “¡No se llene de humo, llénese de vida!”. Y sí, precisamente el consumo de cigarrillos en el mundo, y en nuestro país, se ha convertido en una verdadera pandemia por todas las secuelas de muertes y problemas de salud que trae.
Las frías estadísticas, que muchas veces nos dejan indiferentes, en esta oportunidad, deberían hacernos reflexionar porque representan una verdadera tragedia: la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que mientras el tabaquismo provoca una muerte cada ocho segundos a nivel mundial, en la Argentina 40 mil personas mueren por año por causas directas o indirectas, relacionadas con el tabaquismo, y ya se comienzan a tomar medidas legislativas contra el tabaco de las que hablaremos en otra parte de esta nota.
Una investigación llevada adelante, en 1999, por el Banco Mundial indicaba ya, que en el mundo, 1.100 millones de personas fumaban, de ellos 95 millones residían en Latinoamérica y el Caribe.
En el planeta cerca de 5 millones de personas mueren por año, a causa de patologías relacionadas con el consumo de tabaco: principalmente problemas cardiovasculares, afecciones pulmonares y coronarias, obstrucciones crónicas (enfisemas), y cáncer de pulmón, se ubican en la lista negra.


Un Cromañón cada dos días

En nuestro país hay 9 millones de adictos al cigarrillo y los adolescentes se ubican en el grupo etáreo más vulnerables para iniciarse en el perjudicial hábito de fumar, según advirtió recientemente, la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). En tanto, los hombres siguen liderando las estadísticas, mientras las mujeres representan un 35 por ciento del total de fumadores en Argentina.
La OMS ha alertado acerca de que nuestra nación es el segundo país latinoamericano con mayor número de fumadores (un 40 por ciento), sólo superado por Venezuela, donde fuman el 40.5 por ciento. Los análisis prospectivos de esta organización sanitaria internacional apuntan que, si no se hace nada al respecto, en el año 2020, las cifras de fallecimientos anuales escalarían los 10 millones de seres humanos. Todo ello denuncia que el tabaco en las naciones de América latina cobra más vidas que el VIH-Sida, el abuso de drogas, el alcohol, los accidentes de tránsito y la violencia social y doméstica contra las personas.
No por gusto el Ministro de Salud y Medio Ambiente de la Nación, Dr. Ginés González García, ha confesado que “el tabaquismo es la enfermedad evitable más grande que tiene actualmente la Argentina: mueren más de cien personas por día por causas atribuibles al cigarrillo. Es decir, un Cromañòn cada dos días (en alusión a la tragedia en un boliche argentino, que cobró la vida de 193 personas, sobre todo jóvenes)”.
La OMS viene desarrollando, desde 1998, una estrategia global tendiente a crear soporte económico adecuado en la lucha contra el consumo de tabaco a nivel mundial .Para ello despliega un movimiento internacional, planificado mediante el proyecto “The Tobacco Free Initiative”, que coordina y promueve la lucha contra esta tendencia social y divulga sistemáticamente el catálogo de patologías relacionadas con dicha adicción.
Quizás la punta del iceberg habría que buscarla en las industrias tabacaleras y el amplio “bombardeo” de publicidad de sus productos al que estamos sometidos.
Recientemente, la revista “British Medical Journal (BMJ) ha tenido acceso a más de 300 textos internos de varias compañías tabacaleras y puso al descubierto al menos 48 documentos de ellos que intentaban refutar investigaciones médicas japonesas, publicadas en 1981, que aseguraban que los fumadores pasivos tenían un alto riesgo de padecer cáncer de pulmón.

El tabaco y sus venenos
El cáncer de pulmón es la enfermedad más conocida relacionada directamente con el tabaco, pero el hábito de fumar produce 25 enfermedades más. Entre ellas se destacan los infartos, las afecciones coronarias, la disfunción sexual eréctil, la infertilidad, el cáncer de boca, de laringe, de esófago y otras patologías bucales. También contribuye al padecimiento del cáncer de la vejiga, páncreas, cuello uterino, riñón, estómago, y algunos tipos de leucemias.
Los fumadores no sólo tienen estos riesgos, sino que son las personas más propensas enfisemas, accidentes cerebrovasculares y ataques del corazón. En el caso de las mujeres embarazadas los peligros son extensibles al feto, y estos pueden perdurar, incluso a largo plazo. Los obstetras responsabilizan al fumar con el aborto espontáneo, el parto prematuro o de feto muerto, además de ser una causal del bajo peso al nacer. Cada cigarrillo que se fuma acorta la vida nada menos que en 7 minutos, han demostrado los expertos sanitarios.
Las autoridades en el tema afirman que aproximadamente el 87 por ciento de las muertes por cáncer del pulmón se deben al fumar. Dicha enfermedad es uno de los cánceres más difíciles de tratar, porque es muy difícil detectarlo cuando se encuentran en su etapa más temprana y tratable. Afortunadamente, el cáncer del pulmón es, en gran medida, una patología evitable.
Basta tan sólo reparar en los ingredientes del tabaco para darnos cuenta de su nocividad. De sus 4.000 compuestos individuales, incluyendo añadidos para dar sabor, y de su humo, se han identificado 43 como carcinógenos.
La nicotina, por los efectos adictivos físicos y psicológicos que provoca, es una de la más perniciosas al organismo, pero también podrían enumerarse el alquitrán, el monóxido de carbono, el amoníaco, etc.
Ello apunta a la necesidad de dejar dicho hábito, en tanto las personas que pueden escapar de esta adicción, independientemente de sus edades, viven más que las personas que continúan haciéndolo. Se ha comprobado científicamente que quienes rechazan el cigarrillo a los 35 años evitan el 90 por ciento de los riesgos de salud atribuidos al tabaco.
Tan peligroso es fumar y tan difícil es dejarlo que se ha visto que los procesos farmacológicos y de comportamiento que corroboran la adicción al tabaco son similares a los que determinan la adicción a las drogas como la heroína y la cocaína, según han estudiado muchos expertos.
Estas evidencias ponen sobre el tapete, en opinión de los investigadores, que hay que seguir haciendo énfasis en los aspectos educativos y en los programas para dejar de fumar, tanto activa como pasivamente, pues también se ha comprobado que el llamado “humo de segundo mano”, el humo de tabaco ambiental o la “fuma pasiva” somete a la absorción de nicotina y otros componentes dañinos como el asbesto, el radón, el arsénico, el níquel, el cromo, el cadmio, el plomo y el benceno, a quienes están cerca de los fumadores, pudiéndoles provocar serios problemas al comenzar a reducirles la capacidad pulmonar.
Tan sólo en los Estados Unidos, cada año este humo es el causante de aproximadamente 35.000 a 40.000 muertes por enfermedades cardíacas en las personas que actualmente no fuman y de cerca de 3.000 fallecimientos por cáncer del pulmón en las personas adultas no fumadoras.
Sin dudas, en este terreno urge mucha información médica y se precisan políticas estatales y federales, con acompañamiento y gestión de las instituciones de salud, tendientes a divulgar y educar a la población sobre lo dañino de fumar y sus complicaciones.

Estrategias y soluciones
En la actualidad, los empleados y cualquier persona que asista al edificio del Ministerio de Salud no podrá fumar en sus instalaciones, de acuerdo con lo dispuesto por las autoridades nacionales sanitarias. Lo mismo pasará en todas las dependencias del Estado argentino.
Un estudio nacional apunta que existen 290 empresas en nuestro país que están dentro de la categoría “libres de humo”. Entre los requisitos que se necesitan para ingresar en ella las empresas no pueden habilitar sectores especiales para fumadores ni vender cigarrillos en quioscos internos.
Y este es sólo el comienzo; al cierre de esta edición se conoció que la Legislatura en la Ciudad de Buenos Aires se sumó a la tendencia mundial en la lucha contra el tabaquismo al prohibir fumar en todos los lugares públicos cerrados. La restricción abarcará a bares, restaurantes, centros comerciales, oficinas de atención al público y dependencias sociales.
Sobre el tema el diputado por el Partido de la Ciudad, Jorge Giorno, ha declarado a los medios que la normativa “va en el mismo sentido que la legislación que ya está en vigor en las principales ciudades del mundo. Sin ir más lejos, en los próximos días comenzará a regir en España una prohibición prácticamente igual a la que estamos sancionando”. La ley entrará en vigencia dentro de seis meses para las oficinas públicas, y en un año para los lugares privados.
Con la iniciativa por el “Chau Pucho”, la capital se adelantó al Congreso, que tiene en análisis un proyecto del Ejecutivo que impondría restricciones similares.
El ministro de Salud, Dr. Ginés González García, ha respaldado entusiastamente el proyecto de Ley de Control de Tabaco, que aprobó la Legislatura porteña. En este sentido, ha sostenido que en la Argentina “está cambiando la cultura, tanto en entender qué es el cigarrillo como en respetar a los otros”. Además, ha denunciado que “la industria tabacalera manipula el contenido de la nicotina de manera tal de hacerlo a uno un adicto”.
En sintonía con las iniciativas legislativas contra el cigarrillo, el Poder Ejecutivo envió, en agosto último, al Congreso Nacional en su Proyecto de Ley Antitabaco, que prohíbe la publicidad en la vía pública y en medios de comunicación, además de fumar en comercios, bares, restaurantes, discotecas y el transporte público. De aprobarse dicho proyecto, tampoco se permitirá la venta de productos elaborados con tabaco a menores de 18 años, y se fijarán multas que van de los 50 a los 500 pesos para los comerciantes que cometan faltas.
Nada, que al parecer el cigarrillo comienza a hacerse humo – sano – en nuestro país.

En recuadro:

Si deja de fumar hoy, muchos beneficios serán inmediatos:
•A los 20 minutos, la presión arterial regresa a su nivel normal, lo mismo que la frecuencia cardíaca y la temperatura de pies y manos.
•A las 8 horas, la respiración es más profunda y hay una mejor oxigenación pulmonar
porque los niveles de monóxido de carbono y oxígeno se normalizan
•A las 24 horas, disminuye el riesgo de muerte súbita. Pasadas 48 horas, se normalizan los sentidos del gusto y del olfato.
•A las 72 horas, se normaliza la función respiratoria.
•Después del mes, aumenta la capacidad física y se cansará menos con cualquier actividad.
•A los 6 meses, se reducen los catarros, los resfríos, las bronquitis y las molestias de garganta
•Entre 1 y 9 meses, mejora el drenaje de los bronquios y disminuye el riesgo de infecciones
•Al año, es menor el riesgo de trombosis o embolias cerebrales
•Al año, es menor el riesgo de trombosis o embolias cerebrales y se reduce a la mitad el riesgo de infarto.
•A los 5 años, el riesgo de padecer infarto se iguala al de las personas que nunca fumaron y se reduce a la mitad el riesgo de padecer cáncer de pulmón y 5 años más tarde se iguala el riesgo de cáncer de pulmón al de un no fumador.
Fuente: “Dejar hoy de fumar”, del Ministerio de Salud y Medio Ambiente de la Nación. (www.dejohoydefumar.gov.ar)

3 comentarios:

smokefree dijo...

El cáncer es ocasionado por una combinación de factores, como los genéticos, la dieta, la vida sedentaria y por exposición a químicos, pero la principal causa es el tabaquismo. El tabaco contiene muchas sustancias cancerígenas y nocivas para la salud y es el responsable en el desarrollo de enfermedades como el cáncer, el asma y el enfisema pulmonar. Es mejor que pensemos en dejar este vicio mortal que nos puede causar la muerte, busquemos alternativas para dejar de fumar como los parches antitabaco, los chicles y los cigarrillos electrónicos cigarette alternative que son muy efectivos.

Vicodin dijo...

El tabaquismo causa muchas enfermedades que afectan la salud de las personas como el cáncer, el asma y el enfisema pulmonar. Creo que sería un buen negocio prevenir el tabaquismo. Estas enfermedades ocasionan muchos gastos en salud y en medicamentos. Se debe buscar alternativas para que las personas empiecen a dejar de fumar por el bien de su salud y de su economía.
lortab

Howard dijo...

Interesante informacion el tabaquismo para muchos es un placer los hace sentirse como en el cielo pero al mismo tiempo se estan matando poco a poco, mi primo es adicto a Soft Tabs Online y al tabaco tambien y el no lo ha podido controlar